Unexpected Sunlight: Rocío Rodríguez at Sandler Hudson, Atlanta

By February 18, 2021
A greyscale painting of rugged land meeting the sky by artist Rocío Rodríguez.
Rocío Rodríguez, Passing Skies, 2020; oil on canvas, 57.25 x 90 inches. Image courtesy of the artist and Sandler Hudson Gallery.
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Rocío Rodríguez, an established Cuban American painter, is best known for her abstract images of stacks of squares shimmering and vibrating with exquisitely controlled color, rendered with a great variety of energetic and distinctive marks and edges, synergized within each piece. It is a surprise to see the artist plunge into the realm of landscape painting in her current solo show at Sandler Hudson Gallery, At the Edge of the Day. Rodríguez’s masterful technical skills are evident in this new body of representational work, where she depicts monumental fields of open sky and landscape in black and white monochrome paintings, made with oils on canvas. Her willingness to explore an interest in the landscape with great focus and dedication is a refreshing attitude in a discipline that tends to encourage a branding of one’s style. If Gerhard Richter can jump from representation to abstraction, so can Rocío Rodríguez.  

The three largest landscapes titled Passing Skies, Big Cloud: El Prado, and Sunset Cloud Arroyo Seco are painted on cinematographic rectangles with the aspect ratio of the big screen in traditional films. The intrinsically American experience of the road trip is evoked in these paintings, with landscapes that appear like prairies or deserts seen as a passing impression instead of a physically inhabited space. The Spanish names appearing in two of the titles seem like small yet significantly sharp reminders that part of this intrinsically American experience includes the taking of land from indigenous people and from the Mexican state. 

a greyscale painting of sky and land by artist Rocío Rodríguez.
Rocío Rodríguez, Double Sunsets, 2019; oil on canvas, 49.50 x 48 inches. Image courtesy of the artist and Sandler Hudson Gallery.

The paintings Double Sunset and Black Sundown are both vertically oriented and combine an image of a landscape with a smaller vertical rectangle sitting at the center of the lower edges of each composition. It might make you think of the mediated landscape, as seen through a smart phone being held waist-high. The advent of smartphones, and screens in general, have charged the rectangle and the square with cultural meaning. These shapes have acquired significance beyond painting, photography, and geometry in our daily life experience, making the two-dimensional and the virtual more constant than the fully fledged and the three-dimensional. 

The black and white palette of the paintings and the title of the show point to that moment at sunset when the sun has disappeared, and all the colors are muted because the light has gone out. As one walks toward the backroom of the gallery, there are smaller paintings in the hallway, abstractions with some hints of landscape, that start to have bits of color in them, mostly blues and yellows. In the backroom one encounters a suite of nine stunning, abstract pastel drawings, the types of compositions that we normally associate with Rocío Rodríguez. All the sunlight missing from the landscape paintings is found in these drawings. 

Georgia Museum of Art: Japanese Contemporary Ceramics
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Rocío Rodríguez, una pintora nacida en Cuba y establecida en Atlanta, es muy conocida por sus cuadros y dibujos abstractos, compuestos de rectángulos y cuadrados de colores exquisitos que brillan y vibran, apilados y descritos con marcas y bordes diversos, sinergizados en cada imagen. Es sorprendente que la artista se inmerse en el campo de la pintura de paisajes en su show individual Al borde del día en la galería Sandler Hudson. La maestría técnica de Rocío Rodríguez es evidente en este grupo de paisajes, en los cuáles presenta cielos abiertos y campos monumentales en monochromas en blanco y negro, hechos con pintura al óleo sobre tela. En una disciplina que prioriza la uniformidad de estilo hasta el punto de volverlo una marca, es alentador ver a una pintora dispuesta a abordar un tema diferente en su obra, con dedicación y concentración. Si el pintor Gerhard Richter logra pasar de la representación a la abstracción en su pintura, Rocío Rodríguez comprueba que ella también puede hacerlo. 

Los tres paisajes más grandes titulados Pasando Cielos; Gran Nube: El Prado; y Nube de Atardecer Arroyo Seco están pintados en rectángulos cinematográficos, de las mismas proporciones que la pantalla grande del cine tradicional. La experiencia intrínsecamente americana del viaje de carretera es evocada en estas pinturas de paisajes que parecen praderas o desiertos vistos al pasar, sin ser muy habitados físicamente. Parte de los títulos están en español, lo cual nos recuerda de una manera sencilla pero punzante que parte de la experiencia intrínsecamente Americana incluye el apoderamiento de tierras que pertenecieron a los indígenas y a México. 

Las pinturas Atardecer Doble y Atardecer Negro tienen una orientación vertical incorporando al paisaje un rectángulo vertical más pequeño, ubicado en el centro del márgen inferior de cada composición. Podrían verse como sugerencias del paisaje visto a través de la pantalla de un teléfono celular, sostenido a la altura de la cadera. Desde la llegada de los teléfonos celulares y las pantallas en general, los rectángulos y los cuadrados se encuentran cada vez más cargados de asociaciones culturales. Estas formas tienen hoy en día una resonancia que va más allá de la pintura, la fotografía, o la geometría: aluden a nuestras experiencias del día a día, y de cómo lo virtual y lo plano se ha vuelto más constante que lo real y lo volumétrico. 

La paleta monocromática de las pinturas y el título del show se refieren a ese momento del día cuando el sol ya se ha puesto y todos los colores se vuelven grisáceos por la falta de luz. Encaminado hacia la habitación del fondo en la galería, uno entra en un pasillo con unas pinturas pequeñas, abstracciones con detalles de paisaje y con un sutil agregado de colores azules y amarillos. En la habitación del fondo uno encuentra un grupo de nueve dibujos abstractos espectaculares, hechos con pasteles sobre papel, el tipo de composición más asociado a la artista Rocío Rodríguez. La luz del sol que falta en los paisajes está en estos dibujos. 


At the Edge of Day is on view at Sandler Hudson Gallery through March 20, 2021.

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